Francia

Guia de viaje de

Paris

Torre Montparnasse

Sobre París está todo escrito. Ya no se puede decir más. Lo único que queda en París en vivirla, sentirla, soñarla y volver, siempre, siempre volver. Verla millones de veces, a través de nuestros ojos y a través de sus ojos (enamoraros más en este punto), soñarla cada vez, pensando en nosotros, pensando en ella, pensando en él (volved a enamoraros aún más). Y hay una cosa curiosa en esta ciudad. Por muchas veces que la hayamos visto, siempre nos va a faltar una y para colmo de nuestros viajes, esa una que siempre nos va a faltar nunca va a ser la última.

Porque por mucho que creamos haber recorrido y descubierto la ciudad, la ciudad siempre nos hace un guiño travieso que nos muestra un nuevo recorrido. Es la magia de esta ciudad, no la podemos explicar, mucho menos la podemos escribir. Pero sí podemos perseguir la estela que dejan sus tesoros, podemos jugar a descubrirlos, y cuando los hayamos descubierto podemos fijarnos, sin poner la vista en ningún sitio, en la ciudad que de nuevo nos guiña un ojo y este guiño de la ciudad de París no sabremos si es del cómplice que celebra el triunfo del tesoro encontrado, o del niño que, travieso, se dispone a seguir jugando pues aún tiene tesoros que dejarse encontrar. Jugad con París, aceptad siempre el siguiente reto, el siguiente camino, y no olvidéis, al final, guiñarle el ojo, mitad complice, mitad travieso.

Torre Montparnasse
Torre Montparnasse

En Buendía Tours no podemos jugar por vosotros, ni siquiera tenemos las reglas del juego, pues no es nuestro, si no suyo, pero podemos daros pistas sin hacer por ello trampas (a París no se le hacen trampas, no las merece). Hay un punto en París que esconde uno de los tesoros quizá más valiosos, y puede pasar desapercibido si no se va con cuidado. Ese punto es la Torre Montparnasse. Puede parecer un gigante fuera de sitio, un protagonista fuera de cuento, pero está bien, está en su sitio. La Torre Montparnasse os mostrará París...no, os pondrá la ciudad a vuestros pies. Es el centinela de París, quien mejor la vigila, quien no deja ningún rincón ciego y quien sintiendo el orgullo de la ciudad que la protege la viste de gala para su mejor estampa. Inolvidable. Imborrable. La indicación, en este caso es nuestra, el recorrido vuestro, el tesoro como siempre es de París. Subid, disfrutad, no le hagáis trampas...y guiñadle el ojo desde arriba.

Un poco de historia

Parece necesario que tras esta Torre, visible, desde muchos puntos de París debido a su altura, haya una historia, una explicación o, al menos, una justificación, pues tal parece a primera vista que esta Torre en el mítico barrio de Montparnasse, no termina de encontrar asiento. Si la hay, si hay una explicación. Corría el año 1934 cuando se llegó a la conclusión que la estación de Montparnasse no podía dar salida al tráfico, cada vez más denso, de la ciudad de París. En este momento el gobierno es consciente de esta situación, que, por otra parte, dificulta la vida diaria de París y, por ende, de sus habitantes. Por esto se plantea tanto una nueva organización del barrio, como la construcción de una nueva estación. Como en tantas, tantísimas ocasiones , la conciencia de la necesidad y la ejecución de la solución no siguieron la misma línea del tiempo. Y así los años fueron pasando hasta llegar a 1969 momento en el que se puede realizar el proyecto. Se traslada la estación y se abren nuevas calles y como en este momento la idea de modernidad subyace tras cada ladrillo que se mueve y que se levanta también en este momento se plantea la innovadora idea de levantar una gran torre. No fueron ni pocas ni silenciosas las voces que se levantaron en contra de este proyecto que se temía rompiera con la estética del lugar. Pero el proyecto siguió adelante y la Torre se levantó entre 1969 y 1972. La estación se levanta hoy en día enfrente de una de las estaciones más concurridas de París, sobre 50 millones de personas la utilizan al año.

La historia, afortunadamente, tiene muchos capítulos entretejidos con leyendas. Y si en Buendia nos gusta la historia de todo cuando tenemos delante, ya ni os contamos lo que nos puede llegar a gustar una leyenda. Una de las leyendas más conocidas ligadas a la Torre de Montparnasse es la “Leyenda del músico famoso”: se dice que un músico famoso compró una de las plantas de la Torre. Se cuenta que el músico tenía un piano de unas dimensiones tales que ni entraba en los ascensores ni se podía subir tampoco por las escaleras. ¿Qué hacer entonces?. Pues la solución fue instalar el piano durante la misma construcción de la Torre y, una vez instalado, se siguió levantando la Torre a partir del instrumento.

Construcción de la torre

Cuatro fueron los arquitectos que se vieron reunidos en torno a la idea de levantar la Torre: Urbain Cassan, Eugene Beaudouin, Louis de Hoym de Marien y, aún en una última colaboración Jean Saubot.

En el año 1970 comienza la construcción y se coloca la primera piedra, era el mes de Abril. Los cimientos se acabaron en el mes de Octubre del mismo año y, año y medio más tarde, en Marzo de 1972 se consigue alcanzar la altura de 200 metros en los que cabían 57 pisos. Pero aún no iba a terminar aquí las obras, la Torre aún habría de crecer 9 metros más, 9 metros muy bien aprovechados en los que se construirían una estación relé de ondas hertzianas y un helipuerto.

Quedaba así conformado el segundo rascacielos más alto de Francia. Tiene 209 metros.

Las obras se daban por finalizadas en la inauguración que se celebró el 18 de Junio de 1973.

Observatorio de la Torre Montparnasse

Sin duda la Torre Montparnasse de París tiene este sentido casi único, pero sin duda suficiente. La Torre Montparnasse permite ver París como no se ve en ningún otro sitio. Para ellos hay que subir hasta el piso 56 de esta Torre. Está todo controlado, al piso 56 no sólo subiremos en ascensor, si no que vamos a subir en el ascensor más rápido de Europa, sólo 38 segundos. Al abrirse las puertas y poner las puertas en este piso 56 nos encontraremos con un piso acristalado tras el que se abre París para nosotros.

Este observatorio nos permite poner la vista sobre París a 200 metros de altura, hasta 40 kilómetros de distancia (contando con la aquiscencia de la climatología) y por supuesto en 360º.

En el observatorio de la Torre Montparnasse no sólo podremos disfrutar de las vistas sobre la ciudad, que casi con total seguridad será para lo que hayamos subido, de paso y aprovechando el viaje también podremos aprender datos curiosos sobre la ciudad, gracias a las aplicaciones multimedia y podremos también ver cómo era París en el pasado contemplado antiguas fotos.

Si decidimos subir al observatorio de día la luz no hará otra cosa más que engrandecer una ciudad ya de por sí enorme. Si decidimos subir por la noche, serán miles las lucs encargadas de dibujar un mapa de París que, una vez más, nos sobrecogerá, por mucho y muchas veces que nos hayamos ya sobrecogido antes. Y si somos certeros en la hora y subimos al atardecer podremos ver morir unas luces para ver nacer otras sintiendo que estamos, efectivamente, en un lugar especial.

Desde la Torre podremos ver la Torre Eiffel, el Louvre, el Arco del Triunfo, los tejados de París (inolvidables), sus avenidas...

¿Qué más podemos decir? Realmente nada, nada queda. Sólo resta subir y mirar.

  • Torre Montparnasse en el skyline de PArís
    Torre Montparnasse en el skyline de PArís
  • Torre Montparnasse
    Torre Montparnasse
  • Las vistas desde el mirador de la torre
    Las vistas desde el mirador de la torre
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Le Ciel du París

Precisamente en el observatorio de la Torre, en su planta 56 se encuentra el restaurante “Le ciel de París”. Evidentemente es un establecimiento en el que la protagonista, casi absoluta, es la vista sobre París. Pero también es un local en el que disfrutar de una comida clásica, probablemente turística también, y donde no se come mal. Además de la comida tiene una bodega que nos puede llevar a la curiosidad y todo esto sin que hablemos de precios prohibitivos , aunque claro, no podemos olvidar que estamos en París, estamos ni más ni menos en el cielo de París.

El ambiente del restaurante es totalmente acorde con las vistas que se ofrecen: tranquilo, cómodo, con todas las mesas dispuestas para disfrutar del espectáculo (no hay que preocuparse, en este caso) de no estar sentados en una mesa pegada a la cristalera) y por supuesto romático, ¿cómo no serlo?

La dirección de restaurante es: Restaurant Ciel du París, Tour Maine Montparnasse 56 ème étage 33, avenue du Maine.

Su teléfono es: 33 1 40 64 77 64.

La terraza de la Torre Montparnasse

Ya hemos podido disfrutar de lo más hermoso que la Torre Montparnasse nos ofrece, que es la vista de París. Aún podemos hacerlo mejor, sólo tres pisos nos separan de la otra joya de la Torre, su terraza. Sólo tres pisos, hasta el piso 59.

Aquí nos encontramos con una barandilla que nos vuelve a separar de la ciudad y que de nuevo nos vuelve a ofrecer la ciudad. Como detalle curioso y espectacular, hay que saber que estas barandillas pueden transformarse, en tan sólo 120 segundos, en una plataforma de aterrizaje de helicópteros.

Es justo decir que, de la misma manera que para ascender al piso 56 hay una ascensor, el ascenso a este piso 59, hay que hacerlo a pie, por escalera, detalle a tener en cuenta sobre todo en el caso de personas de movilidad reducida.

No veréis París como París se ve desde aquí, volveréis, incluso, a descubrir la Torre Eiffel, y si por un casual creiais que ya habíais visto suficiente la ciudad...es que aún no la habíais visto desde aquí.

Sobre las vistas y la Torre hay una fotografía curiosa que hacer, en este caso desde Notre Dame. Cuando visitéis la catedral (sí, en París Notre Dame se visita, sí o sí, una vez o mil)podéis fijaos un momento, poniendo la vista al frente en que allí, en una dirección imposible, se encuentran cara a cara los dos gigantes, los dos colosos de la ciudad, sus torres: Montparnasse y Eiffel. Desde Notre Dame la vista vuelve a ser impresionante.

La Revolución francesa y la basílica de Saint Denis

La Revolución francesa acaba con la Monarquía, el destino final de los reyes y de las reinas de Francia, lo firmó Luis XVI el día de su muerte en la guillotina. El odio a la institución era tal que no sólo quiso acabar con el presente, cercenando así el futuro, si no que no iba a dejar pasar tampoco el pasado, el pasado que ya encarnaban quienes reposaban en Saint Denis. Mágicamente los monumentos funerarios no sufrieron mayores destrozos, pero un Decreto de la recién instaurada República iba a ordenar recuperar todo el plomo para fundirlo y hacer con el munición. ¿De qué estaban los féretros doblados?, de plomo. Así de esta manera, doce siglos fueron expoliados, los cuerpos fueron sacados a la luz y desposeídos del plomo y de su regio lugar, el sanguinario odio no iba a tener compasión en este caso, y los restos de los reyes y de las reinas fueron arrojados a una fosa común y cubiertos con cal viva.

Un texto de la época de Alexadre Dumas, padre, relata los acontecimientos de aquellos momentos, relata entre otras cosas como al exhumar el cadáver de Enrique IV éste apenas tenía marcas de todos los años que llevaba enterrado. Cuenta también leyendas que surgen de la espiral de violencia que vivió basílica y escribe una frase, que se puede rescatar y tener presente, para mirar hacia atrás y sobre todo para caminar hacia adelante: “pobres locos los que no comprenden que los hombres pueden, a veces, cambiar el futuro...pero jamás el pasado”

Ubicación de la Torre Montparnasse

La Torre Montparnasse es uno de los edificios destacados del Barrio de Montparnasse.

Su dirección exacta es: 33 Avenue du Maine, 75015, París.

  • Horario

     1 Octubre a 31  Marzo

    • 9.30 a 22.30 h - Domingo a Jueves
    • 9:30 a 23:30 h - Viernes, Sábado y vísperas de festivos

    1 Abril a 30 Septiembre

    • 9:30 a 23:30 h - Todos los días

    *La útlima subida será 30 minutos antes del cierre. 

  • Precio

    • General: 15 €
    • Jóvenes entre 16 y 20 años: 12 €
    • Niños entre 7 y 15 años: 9,50 €
    • Personas aquejadas de minusvalía: 7,50 €
    • Menores de 7 años: Gratis

    Entrada con validez para dos visitas en 48 horas

    • General: 20 €
    • Jóvenes entre 16 y 20 años: 16 €
    • Niños entre 7 y 15 años: 12,50 €

Cómo llegar a la Torre Montparnasse

Para llegar a la Torre, si no la alcanzamos durante el paseo por el mítico barrio de Montparnasse, tenemos varias opciones de transporte público:

  • Metro

    • Líneas 4, 6, 12 y 13 - Parada “Montparnasse-Bienvenüe"
  • Autobús

    • Líneas 28, 58, 82, 88, 89, 91, 92, 94, 95 y 96