Francia

Guia de viaje de

París

Basílica de Saint Denis

Viajar a Paris, es lo más parecido a iniciar un baile. Un baile en el que cada sonido nos acerca a un tiempo, en el que cada giro nos devuelve un rincón y en el que cada paso nos muestra los trazos de un camino que se abre inundado de luz, de magia, de sombras celosas y de recuerdos imborrables. Así es París. Es como bailar. Sentirse fuera y verse dentro.

  • Entrada Basílica de Saint Denis de París
    Entrada Basílica de Saint Denis de París
  • Vidriera de la Basílica de Saint Denis de París
    Vidriera de la Basílica de Saint Denis de París
  • Arcos exteriores de la Basílica de Saint Denis de París
    Arcos exteriores de la Basílica de Saint Denis de París
  • Basílica de Saint Denis de París
    Basílica de Saint Denis de París
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Es cierto que la ciudad hace sus grandes apuestas en aquellos lugares que sabe que no pueden perder. Pero también es verdad que, como si de un hábil trilero se tratase, guarda estampas igual de buenas, sólo que las esconde un poco más. A lo mejor porque las cree más suyas que de nadie, posiblemente porque se recree en el hecho de esconder, detrás de esos triunfos incuestionables, las mayores victorias. En Paris, la basílica de Saint Denis es una de esas victorias. Lugar centenario, casi milenario, testigo de la misma ciudad, Saint Denis no solo es una victoria de París, es el recuerdo mismo de la ciudad. Guarda historias, leyendas, rincones regios, turbas violentas. Saint Denis quizá esté más escondida, pero en este caso no por cobardía, sólo es porque es paciente y sabe recompensar el viaje hasta sus puertas, sin prisa, sin agobio. El que entra puede escuchar lo que tiene que decir, y lo que tiene que decir es digno de ser escuchado.

En Buendía Tours cualquier ocasión nos parece buena para declarar nuestro amor eterno a París, pero en esta ocasión, ahora que os proponemos viajar a la Basílica de Saint Denis se nos ocurre nada más pediros un baile....¿bailais?.

Leyenda de la Basílica de Saint Denis de París

Desde Buendía, muchas veces decidimos que la mejor manera de contaros un lugar es comenzar por su historia. Lo que ocurre que este viaje a Saint Denis es especial desde el momento de su inicio, y en esta ocasión vamos a empezar por su leyenda. No es que la historia y la leyenda se separen mucho fuere esta distancia poca o mucha, no se puede prescindir de la leyenda para acercarse a la historia.

En esta basílica de Saint Denis, descansa la leyenda de Saint Denis. Tenemos que irnos a la época en la que los romanos ocupaban casi todos los territorios. En estos momentos no solo buscaban el dominio de las tierras y su absoluto imperio, si no que también (en lógica consonancia) buscaban que sólo sus dioses fueran los dioses venerados. Así las cosas en el año 272 poco lugar encontraban otras adoraciones y es por ese motivo por el que el gobernador romano civil Sisinnius Fesceninus, ordenó la detención de Saint Denis y de dos de sus más cercanos colaboradores Elenthère y Rustique. Pero es santo no adoró a Mercurio ni siendo sometido a tortura así que los tres fueron condenados a morir en la colina de Montmartre. La decapiación fue la sentencia. Y allí se llevó a cabo. Tras esto cuenta la leyenda que, rodeado como estaba de paganos, Saint Denis se levantó y con su cabeza bajo el brazo anduvo seis kilómetros, recorrió Montmartre y la calle de los mártires hasta que se encontró con una buena mujer, la señora Catulla, que recogió su cabeza y le dió una digna sepultura. En este lugar en el que la romana decidió el entierro, fue donde le levantó la primera basilica. La historia en este puento discrepa, pues mal va a admitir que nadie camine con su propia cabeza bajo el brazo, y dice que Saint Denis fue azotado, encarcelado, arrojado a las bestias y quemado en una hoguera. Lo que ocurre es que si preguntáis en Paris, a un parisino, por la historia del mártir, muy probablemente os cuente la leyenda, no el capítulo histórico, y eso es porque fue la leyenda la que sobrevivió encerrada en las paredes de esta basílica.

La imagen de Saint Denis es muy venerada en la ciudad y vais a ver representaciones del mismo en muchos lugares, algunos de ellos muy relevantes como es el caso de la representación que hay en Notre Dame en el pórtico de la Virgen. No hay pérdida, Saint Denis siempre va a ser el que lleve la cabeza bajo su brazo. Pero no despisteis el sentido del santo, perder la cabeza en esta ciudad, es fácil, y es tan necesario.....

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Arquitectura de la Basílica de Saint Denis de París

Dejando, solo por un momento, la leyenda y la historia aparcadas, la importancia de la basílica de Saint Denis de París en la arquitectura es francamente inmensa. No en vano esta Basílica de Saint Denis de París, es considerada la primera gran obra de estilo gótico en Europa.

La capilla inicial fue sustituida en el año 475 por una Iglesia que mandó levantar Santa Genoveva. En el año 630 sería el rey Dagoberto I quien ordenaría la construcción de otra Iglesia aún mayor y aún surgiría un edificio carolingio ,en el año 775, que se consagró en la presencia de Carlomagno. Así la Basílica de Saint Denis que llegó hasta nuestros días es fruto de la obra que se lleva a cabo en el año 1136 de la mano del abad Suger. Este abad Suger, fue un personaje influyente y muy importante y, según se dice, tenía en la mente levantar un edificio tan grande y con tanta luz que más pareciera estar en el cielo que en el suelo de París.

Pero volviendo a su trascendencia arquitectónica, en la Basílica de Saint Denis de París,se crean los elementos esenciales del estilo gótico y serán varias las iglesias y las catedrales que sigan el patrón establecido en ella. Pero será este el primer edificio en el que aparezcan todos los elementos de este estilo tales como los arcos ojivales, los arbotantes y los rosetones.

Viniendo como se venía de la oscuridad que acompañaba al románico el esta Iglesia lo que se da cita es la luz, toda la luz que todos estos elementos del nuevo estilo fueron capaces de captar.

La Basílica de Saint Denis de París fue declarada catedral una vez se creó la Diócesis de Saint-Denis-en -France, en el año 1966.

Fachada de la Basílica de Saint Denis de París

Una vez llegados a la Basílica de Saint Denis de París, y colocados frente a frente con ella, veremos que su fachada se divide en tres partes y esta división parte de los cuatro imponentes contrafuertes presentes en ella. Así, quedna configuradas las tres portadas de la Basílica de Saint Denis de París, con diferentes relieves en sus decoraciones:

  • En la portada central de la Basílica de Saint Denis de París, las vírgenes sabias y las vírgenes necias en las jambas, y el Juicio Final en el Templo
  • En la portada de la derecha de la Basílica de Saint Denis de París,  los meses del año y la última comunión de Saint Denis
  • En la portada de la izquierda de la Basílica de Saint Denis de París, los signos del zodíaco y el martirio de los santos Denis, Emeterio y Rústico

Esta fachada habría de inaugurar en su momento elementos muy novedosos como las ventanas de tres aberturas de la tribuna alta y también la primera ventana circular, elemento característico en las catedrales que vendrían después.

Fachada de la Basílica de Saint Denis de París

Esta fachada habría de inaugurar en su momento elementos muy novedosos como las ventanas de tres aberturas de la tribuna alta y también la primera ventana circular , elemento característico en las catedrales que vendrían después.

Esta fachada que hoy vemos, tuvo que ser fruto de una profunda remodelación (más bien casi vuelta a construir) tras los estragos de la revolución francesa,pero aún así hay elementos que sobreviven en ella desde el siglo XII como la puerta central y aún la puerta principal que, aunque ya es del siglo XIX para su construcción se usaron lo restos que quedaron tras los actos violentos..

También de manera novedosa en esta fachada se colocaron estatuas en las columnas (en este caso en su fachada occidental) pero que por primera vez fueron talladas de manera independiente y adosadas en ella. La barbarie de nuevo no pide paso si no que irrumpe y aquellos reyes, reinas, profetas y patriarcas fueron decapitados en la Revolución. Sólo seis cabezas evitaron la desaparición y hoy se conservan el los museos de Filadelfia, Nueva York y el Louvre.

Dos torres son las que deberían culminar la fachada, pero sólo se conservó la de la derecha.

Interior de la Basílica de Saint Denis de París

Tres son también las naves que se encuentran traspasando la puerta. Las dimensiones de su interior son: 108 metros de longitud, 37 metros de ancho y 29 metros de altura.

También aquí dentro surgieron novedades adoptadas desde entonces por el estilo gótico, como la primera girola, esta nave de circunvalación abre el paso a siete capillas.

Desde siglo XII hasta nuestros días han continuado en pie la gran criptael suelola girola y las capillas radiales.

Interior de la Basílica de Saint Denis de París

En el recorrido por el interior, sobre las naves del arco central, del crucero y del ábside, llamaran seguro nuestra atención la galeria del triforio y los ventanales. Estas vidrieras son las que permitieron la entrada de la luz que desterró la oscuridad que precedía al estilo gótico. Y fue tanta la luz a la que flanquearon la entrada que por ello la basílica mereció el sobrenombre de “Lucerna”. En estas vidrieras están dibujadas las vidas de Saint Denis, las de los papas y las de los reyes y las reinas de Francia.

Del siglo XVI es la sillería del coro, obra de un taraceador del castillo de Gaillon.

Y absolutamente imposible dejar de detenerse ante las tumbas, auténtico legado de la escultura funeraria y sin duda, punto fuerte de la basílica de Saint Denis, pasos de historia misma.

Las Tumbas de la Abadía de Saint Denis de París

Y aquí están los Reyes. La abadia, levantada sobre lo que en su día fue una necrópilis romana, fue también el lugar de reposo de numerosos reyes y reinas franceses.

Las tumbas se encuentran en el crucero sur. A Carlomagno se le atribuye el hecho de la ubicación de las tumbas más antiguas (durante la visita se puede bajar a estas criptas), y desde ese momento las tumbas alcanzan al siglo XVIII. Entre otros Reyes aquí descansa: Clodoveo I, Dagoberto I, Pipino III y su esposa, Hugo Capeto, Carlos VI de Francia, Luis XII y Asla de Bretaña (que están representados en uno de los mausoleos, probablemente más originales), Enrique IV, Luis XIII, Luis XIV el “Rey Sol”, Luis XV, Luis XVI y su esposa, María Antonieta...

Junto a estas tumbas reales, también aquí fueron enterrados personajes relevantes de la historia de Francia, nobles, servidores y algún que otro hijo bastardo.

Las historias que descansan junto a estas tumbas se mantienen, evidentemente, mucho más vivas que sus protagonistas y aquí, en la abadía de Saint Denis, esperan el momento a ser despertadas para de nuevo volver a sonar. Si hubo una historia, y muchas leyendas, que les afectó a todos, esa sin duda fue la Revolución Francesa. Y si la despertamos, de nuevo vuelve a retumbar en estas paredes...

La Revolución Francesa y la Basílica de Saint Denis de París

La Revolución francesa acaba con la Monarquía, el destino final de los reyes y de las reinas de Francia, lo firmó Luis XVI el día de su muerte en la guillotina. El odio a la institución era tal que no sólo quiso acabar con el presente, cercenando así el futuro, si no que no iba a dejar pasar tampoco el pasado, el pasado que ya encarnaban quienes reposaban en Saint Denis. Mágicamente los monumentos funerarios no sufrieron mayores destrozos, pero un Decreto de la recién instaurada República iba a ordenar recuperar todo el plomo para fundirlo y hacer con el munición. ¿De qué estaban los féretros doblados?, de plomo. Así de esta manera, doce siglos fueron expoliados, los cuerpos fueron sacados a la luz y desposeídos del plomo y de su regio lugar, el sanguinario odio no iba a tener compasión en este caso, y los restos de los reyes y de las reinas fueron arrojados a una fosa común y cubiertos con cal viva.

Un texto de la época de Alexadre Dumas, padre, relata los acontecimientos de aquellos momentos, relata entre otras cosas como al exhumar el cadáver de Enrique IV éste apenas tenía marcas de todos los años que llevaba enterrado. Cuenta también leyendas que surgen de la espiral de violencia que vivió basílica y escribe una frase, que se puede rescatar y tener presente, para mirar hacia atrás y sobre todo para caminar hacia adelante: “pobres locos los que no comprenden que los hombres pueden, a veces, cambiar el futuro...pero jamás el pasado”

Ubicación de la Basílica de Saint Denis de París

A unos nueve kilómetros de París está esta Basílica.

Su dirección exacta es: Rue de la Legion d'Honneur 93200, Saint Denis

  • Horario

     1 Octubre a 31 Marzo

    • 10:00 a 17:15 h - Lunes a Sábado
    • 12:00 a 17:15 h - Domingo

     1 Abril a 30 Septiembre

    • 10:00 a 18:15 h - Lunes a Sábado
    • 12:00 a 18:15 h - Domingo
  • Precio

    General: 9 €

    Tarifa reducida: 7 €

    Gratis

    • Menores de 18 años
    • Primer domingo de mes de enero a marzo, noviembre y diciembre
    • Personas con discapacidad y su acompañante.

Cómo llegar a la Basílica de Saint Denis

  • Metro

    • Línea 13 - Parada "Basilique Saint Denis"