Francia

Guia de viaje de

Paris

El Palacio Real de París y sus Jardines

Hay un rostro de la ciudad de París con el que nos encontraremos desde el primer momento en el que pongamos en pie aquí. Un rostro que nos pone en consonancia no con el qué de París, si no con el quién de París. París es a veces el sustantivo único y es, en otras muchas de esas veces, un vehículo en el que viajan otros sustantivos, otros nombre propios que viven en la ciudad, que mantienen intacto su nombre y que, más allá aún, proyectan sus nombres desde la historia de París hasta la vida de París. Y nos ocurre esto, exactamente esto mismo , en el caso del Palacio Real, en el Palais Royale. Si ya habéis visto el Museo del Louvre habréis podido ver, cercano al mismo, un gran edificio, con toda la traza de palacio y con toda la intención de real.

  • Palacio Real de París
    Palacio Real de París
  • Fuente del Palacio Real de París
    Fuente del Palacio Real de París
  • Jardines Palacio Real de París
    Jardines Palacio Real de París
  • Edificio Palacio Real de París
    Edificio Palacio Real de París
  • Fuente y Palacio Real de París
    Fuente y Palacio Real de París
Mostrando imagen 1 de

Este edificio por lo tanto, será el vehículo que antes os mencionábamos y en el que, aún hoy, viaja uno de aquellos quienes que también os mencionábamos: ni más ni menos que el cardenal Richelieu. El cardenal Richelieu es indispensable en París, de la misma manera que París es todo para el cardenal. Y aquí nos lo encontramos. Solo podremos visitar, eso es verdad, los jardines pero tanto en el interior como en dichos jardines, late aún este inmortal y temido favorito de la Francia. Buendía Tours os acompaña encantado a esta visita y, mejor aún, os guiará Armand Jean de Plessis, el cardenal duque de Richelieu.

Alejandro Dumas lo validó para siempre como el malvado contra sus mosqueteros, pero hoy paseemos con el gran hombre de Estado que fue....

Historia del Palacio Real de París

Al Palacio Real al que hoy nos acercamos se le concoció en un primer momento como Palais Cardinal, y este nombre sirve al milímetro al propósito de la historia, pues esta nomenclatura se debe al autor y primer dueño de este conjunto y que no fue otro que nuestro cardenal. El cardenal fue, sin lugar a dudas, uno de los favoritos de la Francia del momento. Consejero del rey Luis XIII, casi soberano él mismo, mandó construir el palacio en torno al año 1624. Fue Jaques Lemercier quien se encargó del proyecto y Philippe de Champaigne la persona en la que recayó la tarea de la pintura. El palacio vio la luz finalmente en el año 1648. Las obras se realizaron en el lugar que ocupaba el hotel Rambouillet.

El palacio comienza a ser conocido como Palacio Real cuando el cardenal lo cede a la familia real en lo albores de su muerte. No nos vaya a engañar el nombre, la familia real nunca vivió aquí, si bien es cierto que temporalmente lo ocupó Ana de Austria. Que no fuera la residencia oficial de los monarcas no supuso que el palacio estuviera exento de vida, pues fueron los duques de Orleans los que llenaros sus pasillos y sus salones de lujosas fiestas a las que acudían la nobleza y las clases privilegiadas del país. Hablaremos más tarde de sus jardines, pero por recabar unas pinceladas siquiera de la historia, cuando éstos se abren el público, esto da una nueva vida al palacio ya que los únicos que tenían prohibida la entrada eran los policías y así se permitieron conversaciones y debates que no hubiera sido posibles bajo según que vigilancias, fue sin duda un espacio de libertad que reclamaron y utilizaron los artistas y los intelectuales.

La historia de Francia se refleja en sus lujosas fiestas, en sus aires de libertad y también en los vientos que soplaban el cambio y que traían aquellos que nunca estuvieron invitados a ninguna fiesta, y así conoce el Palacio Real a la Revolución Francesa convirtiéndose al tiempo en sede de los patriotas.

Hoy en día, sin embargo, el Palacio es la sede del Consejo de Estado, del Ministerio de Cultura y del Consejo Constitucional y en la parte de atrás de los jardines se localizan los antiguos edificios de la Biblioteca Nacional de Francia.

Jardines del Palacio Real

Hoy los Jardines del Palacio Real son la única parte que podemos visitar, pues los edificios no están abiertos al público. No obstante es una grata visita que os recomendamos, al menos, si estáis por las inmediaciones (aprovechando, por ejemplo, la visita al Museo del Louvre). Los jardines no tuvieron siempre sus puertas abiertas a público y fue Felipe José de Orleans, bautizado en la historia como “Felipe Igualdad” quien decide la apertura para que quienes quisieran pudieran disfrutar de los mismos. Quizá no debamos olvidar que este Borbón fue firme partidario de la Revolución y de su ideario. Con esta decisión de abrir los jardines al mundo, fue necesario acometer una remodelación, una remodelación que se puso en las manos del arquitecto Victor Lovirs. De estos proyectos surgió la disposición que vemos de cerrar con columnatas y también la idea de ubicar pequeñas tiendas.

Jardines del Palacio Real de París

En los jardines podemos disfrutar de unos momentos de paz en medio del bullicio parisino, rodeados de cuanto se espera encontrar en un jardín: zonas de césped, variedad de flores, diversos árboles, bancos y sillas a disposición de los ciudadanos y de sus expectativas contemplativas...La entrada al jardín en gratuita y tenemos la posibilidad de elegir entrar por varios sitios:

  • por la entrada principal, al salir del famoso “Kiosko de los Noctámbulos”,
  • por la entrada de la calle de Beaujolais...

Una de las actividades del jardín es disfrutar de sus galerías, de su famosa galería Vero Dodat. En ellas encontraremos, funcionando a pleno rendimiento, cafeterías, tiendas de moda, galerías de arte...ah!y si lo que buscáis en vuestros viajes es coleccionar lugares curiosos en esta misma galeria se encuentra el restaurante Grand Vèfour. En este restaurante, que hoy nos pone su exclusiva oferta gastronómica (es uno de los resturiantes caros de la ciudad), es donde pasaron no pocas horas personajes de la talla y de la importancia de Simone de Beauvoir o de Víctor Hugo.

Las Columnas de Buren

Además de las fuentes y de las esculturas que se muestran el las exposiciones que suelen organizarse en los jardines, un elemento especialemente conocido en el conjunto de éstos jardines son las columnas de Daniel Buren

Estas columnas están en el patio de honor de los jardines y, además de generar numerosas polémicas, son las absolutas protagonistas del entorno. Es puro arte contempóraneo, rodeado de cualquier cosa menos de arte contempóranes, lo que hace que la obra resalte aún más si cabe. Ocupan las 260 columnas unos 3000 metros cuadrados y son columnas octogonales de granito todas de tamaños diferentes y todas decoradas a franjas verticales de colores blancas y negras. Producen además un curiosos efecto óptico que hace que, depende de donde nos coloquemos para apreciarlas, las veamos en perfecto orden o en absoluto desorden.

Y aprovechando la visita al palacio y sus jardines y, al mismo tiempo, lo que nos gusta en Buendía Tours hacernos eco de una leyenda, demos espacio a la que flota sobre este patio y sobre sus columnas: se dice que si se tira una moneda (no importa el importe de ésta) a la vez que se pide un deseo, si ésta cae en lo alto de una de las columnas, se cumplirá lo deseado.

Estas columnas tiene también nombre propio, no solo el de su artista, la obra se llama “Les Deux Plateaux”, traducido es “Las Dos Mesetas” y esto esta en estrecha relación con los dos niveles que planteó su autor:

  • las colocadas en el nivel del patio, y
  • las colocadas en el entramado de las rejas

Ubicación del Palacio Real y sus Jardines

La ubicación exacta del Palacio Real y de sus jardines es:

Palace du Palais Royal, 8, Rue de Montpensier, 75001, París.

Por su parte, encontraremos las galerías en:

Place Colette, 2

Cómo llegar al Palacio Real y a los Jardines

Si nos decidimos a usar el transporte público de la ciudad, si es que no aprovechamos las visitas cercanas para descansar un poco en los referidos jardines, la opción que mejor nos puede servir es usar el metro.

  • Metro

    • Linea 1 y 7 - Parada "Musèe du Louvre"