Países Bajos

Guia de viaje de

Ámsterdam

Torre Montelbaans

A lo largo de la historia, Ámsterdam ha sido símbolo de poder y riqueza. Desde la temprana Edad Media esta ciudad se ha caracterizado por ser un punto fuerte de comercio en el continente, lo cual la hacía un sitio estratégico y de interés para distintos ataques. Aún quedan indicios de esa Ámsterdam amurallada del siglo XVI, y tal vez uno de los lugares más icónicos para hacer un pequeño viaje en el tiempo a esa época es la torre Montelbaans. Otro punto más para agregar a la lista de lo que ver en Ámsterdam.

Otoño en Ámsterdam con la Torre de Montelbaans al fondo

Durante nuestro Free Tour en español por Ámsterdam pasamos muy cerquita de la torre Montelbaans, así que no dudéis en preguntar a nuestros guías cómo llegar a ella.

Historia de la Torre Montelbaans

Esta torre tan icónica, personaje de muchas obras de arte famosas de la era dorada neerlandesa, fue construida en 1512 en el canal Oude Schans. Su propósito principal era de hacer de torre de vigilancia. Allí, en los límites amurallados de la antigua Ámsterdam, se ponían los soldados holandeses a vigilar la llegada de invasores.

En 1606, a principios del siglo XVII, la torre fue renovada, y se le agregó un toque renacentista a la edificación simple de ladrillo que había sido hasta entonces. En ese momento la torre recibió la icónica aguja blanca, así como el reloj que mantiene hasta el día de hoy. Este fue diseñado por el arquitecto Hendrik de Keyser, un nombre reconocido por firmar también las iglesias Zuiderkerk y Wester Kerk de Ámsterdam. El estilo renacentista que imprimía en sus edificios le dieron un renombre que lo llevó a convertirse en el arquitecto de la ciudad.

Posterior a la época amurallada de Ámsterdam, la torre sirvió de punto de encuentro para los marineros que estaban a punto de zarpar hacia altamar desde los canales de Ámsterdam.

La torre Montelbaans hoy

Hoy podemos encontrar la torre Montelbaans en la esquina de las calles Oude Waal y Oudeschans, cerquita de la plaza Nieuwmarkt (plaza donde encontramos De Waag). El lugar donde se encuentra la torre Montelbaans nos cuenta sobre el límite original que tenían las murallas de la ciudad, las cuales perdieron su uso una vez que Ámsterdam creció hacia el este.

En esta torre de 48 metros de alto hoy funcionan las oficinas del ente que se encarga de la gestión de las aguas y los canales de Ámsterdam. Tal como las casas danzantes de Ámsterdam, la torre Montelbaans también está torcida, lo cual la convierte en uno de los puntos curiosos de Ámsterdam. Esto se debe al terreno pantanoso en que se encuentra ubicada la ciudad, el cual cede ante el peso de los edificios.

Si bien a la torre no podemos entrar dado que se trata de oficinas públicas, su entorno es uno de los más bonitos donde tomar un café en Ámsterdam. De hecho, el canal Oudeschans rebosa de cafés flotantes. Sin dudas, uno de los puntos más pintorescos de Ámsterdam.

Para apreciar la torre como aquellos marineros que se reunían allí antes de emprender sus viajes, te invitamos a realizar un paseo en barca por los canales de Ámsterdam. Una experiencia imprescindible en su paseo por Ámsterdam.

Jack el tonto

Hoy en día pocos son los que llaman a la torre Montelbaans por su nombre real. Los locales la llaman en realidad “Jack el tonto”, o “Malle Jaap” en neerlandés. Este es un nombre que le queda desde el siglo XVII.

Resulta que en ese momento, la adición del nuevo reloj no significó ningún beneficio a los ciudadanos. Es que, incluso recién puesto, el reloj mostraba horas desacertadas y sus campanas sonaban a cualquier hora, lo que lo hacía el reloj más desconfiable de la ciudad. A veces, las campanas no sonaban por días.

En los ojos de Rembrandt

La torre Montelbaans fue objeto de inspiración de muchos artistas. Tal vez uno de los nombres más conocidos en haberla retratado haya sido Rembrandt van Rijn. El padre del arte neerlandés vivía a la vuelta de la esquina de la torre, por lo cual, cuando sus bolsillos estaban vacíos, la forma más fácil de inspirarse era a través de aquello que lo rodeaba. El único detalle fue que Rembrandt nunca ilustró la torre con el reloj y la aguja, sino que se contentó simplemente con retratarla como se veía durante el siglo XVI.

Ubicación de la Torre Montelbaans

Cómo llegar a la Torre Montelbaans

  • Metro

    • Líneas 51, 53 y 54 - Parada "Nieuwmarkt"
  • Bus

    • Líneas 22, 34, 35, 48, N92, N94 - Parada "Prins Hendrikkade"