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Guia de viaje de

Ámsterdam

Begijnhof de Ámsterdam

En medio del ajetreo de una ciudad como Ámsterdam, ocupada por los incontables turistas y ciclistas que parecen luchar por hacerse un hueco entre las estrechas aceras que bordean los canales, parece existir un remanso de paz que pasa desapercibido a los ojos de aquel que no vaya específicamente buscándolo, en esta ocasión hablamos del beguinario de Ámsterdam también denominado, Begijnhof.

Casas y esculutura en el Beguinario -Ámsterdam que ver-Guía de viaje

Las comunidades de beguinas o beguinajes eran asociaciones de mujeres que se sentían desprotegidas por la falta de sus padres, maridos o hijos que partían a la guerra -viaje que muy probablemente sería solo de ida y no de vuelta-; sucediendo esto en una época en la que el hecho de que una mujer viviese sola no estaba bien visto, quedando así excluida de la sociedad.

Estas mujeres eran religiosas pero laicas, no estaban sometidas a la disciplina papal, surgiendo de forma espontánea en distintos puntos de Europa, especialmente en Bélgica (Brujas, Gante, Malinas, Amberes, Lieja, Lovaina, Dendermonde...) y en los Países Bajos (Ámsterdam, Breda o, el ya desaparecido, beguinario de Utrecht, entre otros).

Sus ocupantes se dedicaban a ayudar a pobres y enfermos en los hospitales, viviendo de la caridad o de los beneficios obtenidos de la venta de artesanías elaboradas por las propias beguinas, como tapices, encajes y los famosos paños flamencos, tan cotizados en la Europa medieval.

A diferencia de un convento tradicional de monjas, las beguinas disfrutaban de ciertas libertades, como la conservación de sus propiedades, sin tener la obligación de donarlas a la Iglesia en el momento de ingresar en el beguinaje. También eran libres de abandonar dicha comunidad en el momento deseado sin sufrir ningún tipo de represalia o castigo, como la temida excomunión, pudiendo hacerlo si la beguina lo deseaba, si iniciaba una nueva relación o si encontraba a la persona que había propiciado su ingreso en el beguinario.

El Begijnhof de Ámsterdam

El beguinario de Ámsterdam, -Begijnhof en neerlandésse funda hacia el año 1346, aunque el aspecto actual data de los siglos XVI y XVII, momento en el que se construyen la mayor parte de las viviendas, a excepción de la que se encuentra en el número 34, la primera casa a la izquierda entrando al beguinario por el acceso de la Plaza Spui. La conocida como Het Houten Huys -la casa de madera, en neerlandés- nos muestra su fachada negra de madera con ventanas blancas. Es el edificio no religioso más antiguo de la ciudad, su estructura original data de 1420 aunque junto a la puerta podemos ver una inscripción de 1528, momento en el que se le da su aspecto actual. Es una de las dos únicas casas de madera que quedan en pie en Ámsterdam, ya que, los constantes incendios llevaron al gobierno local a prohibir en 1521 la construcción de viviendas de este tipo.

Sólo tres casas a su derecha, las viviendas con el número 29 y 30 han sido rehabilitadas como una capilla católica clandestina. Las obras finalizaron hacia el año 1680 y se convirtió en un punto de encuentro tanto para las beguinas como para el resto de católicos de la ciudad. La reforma protestante obligó a las beguinas de Ámsterdam a habilitar estas casas como capilla católica, ya que, la capilla donde celebraban misa, justo enfrente de estas viviendas, fue convertida en iglesia calvinista en 1578, pasando a ser luego una capilla protestante y, finalmente, se cedería a los presbiterianos, recibiendo así su nombre actual: Engelese Kerk o "Iglesia Inglesa". Esta iglesia destaca, como el resto de iglesias presbiterianas, por su sencilla decoración.

La Leyenda

Una de las hermanas del beguinario, Cornelia Arens, pidió poco antes de su fallecimiento ser enterrada en el jardín del Begijnhof de Ámsterdam, no queriendo respetar la tradición de ser enterrada en la propia capilla, ya que, decía que esta había sido profanada por los presbiterianos. Finalmente, se desoyeron sus deseos, enterrándosele en la capilla. A partir de entonces, se decía que su alma vagaba por los jardines del Begijnhof, debido a que su cuerpo no encontraba la paz en su sepulcro. Esto sucedió cada noche hasta que decidieron cumplir sus deseos y, finalmente, enterraron el cuerpo de la hermana Cornelia en el propio jardín, encontrando así su alma la ansiada paz.

Otra versión de la leyenda contaba que, cada mañana, se podía encontrar su ataúd en el centro del jardín, como indicando el sitio donde deseaba ser enterrada, sucediendo esto cada mañana hasta que el ataúd fue extraído de la capilla y enterrado en el jardín.

En la actualidad

El Begijnhof de Ámsterdam sigue manteniendo una función similar a la original, y es que, a día de hoy, en el beguinario solo pueden vivir mujeres, solteras, viudas o estudiantes. Hoy, las beguinas están conformadas por una pequeña comunidad de unas 140 mujeres.

Aunque el Begijnhof está abierto al público, hay que recordar el carácter privado de las viviendas, por lo que se ruega al visitante que mantenga silencio y respeto.

Ubicación del Begijnhof de Ámsterdam

  • Begijnhof, 31
    • 1071 DN Amsterdam, Países Bajos

Detalles

  • Horario

    • 9:00 a 17:00 h - Todos los días
  • Precio

    • Gratuito

Cómo llegar al Begijnhof de Ámsterdam

  • Tranvía

    • Parada Amsterdam, Koningsplein (en la Plaza Spui)