Italia

Guia de viaje de

Roma

Gueto Judío de Roma

Roma cuenta con una de las más antiguas comunidades judías del mundo. Su historia está estrechamente ligada a las vicisitudes de la Iglesia Católica y del Papado, que a través de los siglos ha desempeñado un papel tanto de protector como de perseguidor de los judíos romanos.

Edificio en ruinas en el Gueto Judío de Roma

Pasear por el Ghetto nos hace sentir parte del legado que todavía queda impregnado en sus calles. Un legado escrito a base de sufrimiento que a día de hoy muestra su cara más amable. Son siglos de historia los que recaen sobre los hombros del barrio judío de Roma.

Historia

Un barrio que se convirtió en el año 1555 en una especie de cárcel donde la comunidad judía fue obligada a reagruparse para poder seguir viviendo en la ciudad. Tres puertas y distintas limitaciones personales y profesionales fueron su particular condena impuesta por la bula papal promulgada por el Papa Pablo IV. Con ello se buscaba la autoprotección de los cristianos ante una comunidad “extraña”, así como la protección de los propios judíos de los ataques que recibían.

Entre las murallas, a lo largo de los siglos, la comunidad hebrea creció tanto que los pisos comenzaron a apiñarse unos encima de otros en un entorno falto de las medidas, y de los derechos, más básicos.

Estarían obligados a vestir de amarillo para ser perfectamente reconocibles, no podrían tener propiedades ni siquiera en el ghetto, mientras que todas las noches se cerrarían las puertas de su particular “ciudad” para estar perfectamente controlados.

Situaciones que se alargarían en el tiempo durante siglos a pesar de las diferentes épocas en las que sería temporalmente abolido, pero que no vio su final hasta el año 1870 cuando se derribaron los muros y muchos edificios del barrio judío se derrumbaron para dar paso a nuevas construcciones, y el gueto dejó poco a poco de ser un barrio aislado.

Durante la II Guerra Mundial

Al alba del 16 de octubre de 1943 los nazis rodearon el barrio y capturaron a más de 1.000 judíos sacándolos por la fuerza de sus casas. Dos días más tarde los prisioneros fueron cargados en los vagones de un tren con dirección a Auschwitz: de los 1.023 deportados solo 16 sobrevivieron al exterminio.

Una vez terminada la II Guerra Mundial, el gueto se reconstruye a partir de la Sinagoga, construída entre los años 1901 y 1904, puede presumir de ser un edificio único. Diseñado bajo la corriente del eclecticismo por parte de Vincenzo Costa y Osvaldo Armanni, su cúpula se hace visible desde cualquier punto panorámico de la ciudad, formando parte del particular skyline de la capital italiana. En la actualidad, además de ser lugar de culto, alberga en su interior el Museo del Judaísmo.

En la actualidad

Poco queda, hoy en día, del gueto judío original, y la comunidad hebrea del rione de Sant’Angelo es más pequeña que nunca. Pero callejear por el barrio judío de Roma y la conjunción entre pasado y presente no dejará de sorprenderte. Además, a pesar de encontrarse a escasos minutos de la bulliciosa Plaza Venezia, el gueto de Roma esconde un sinfín de rincones tranquilos… y de detalles.

Otros lugares de visita obligada en el gueto son el Teatro de Marcelo, el Pórtigo de Ottavia o la Fuente de las Tortugas en la Plaza Mattei.

Nuestro consejo es perder 15 minutos, aunque solo sea para dar un paseo, y descubrir tesoros escondidos únicos en el mundo. Y por supuesto, te invitamos a realizar nuestro Free Tour Roma Clásica donde te contaremos la historia de este emblemático barrio romano. ¡Te esperamos!