España
Guía de viaje de

Sevilla

El Patio de los Naranjos de Sevilla

Uno de los lugares más emblemáticos de Sevilla es su Catedral. Es uno de los lugares que nadie que esté disfrutando de unos días en Sevilla se quiere perder, y dentro de este complejo nos encontramos con el famosos Patio de los Naranjos, un lugar también imprescindible. Es tanta la importancia de la catedral en la ciudad que en Buendía Tours os ofrecemos varias posibilidades para no perderos su presencia en la ciudad, sus lugares y sus historias.

Vista aérea del Patio de los Naranjos en la Catedral de Sevilla

Nos acercamos a la Catedral de Sevilla con el recorrido de nuestro Free Tour, en español, Sevilla Imprescindible y, yendo un poco más allá, si tenéis un auténtico interés en la catedral de Sevilla y todo lo que este lugar encierra, Patio de los Naranjos incluido, os animamos a que aprovechéis vuestra escapada a Sevilla para reservar nuestra visita guiada a la Catedral de Sevilla y la Giralda, sin duda la mejor manera (y la más divertida) de hacer una de las  visitas imprescindibles de Sevilla.

Historia del Patio de los Naranjos de Sevilla

La historia de Andalucía está ligada a un pasado árabe y también lo está el Patio de los Naranjos y la Catedral de Sevilla. Si bien el edificio es hoy en día una catedral, sus orígenes son árabes, pues hasta la conquista de Sevilla en 1248 en este lugar había una mezquita almohade. De hecho, este Patio y la Giralda, son los únicos restos que quedan de dicha mezquita.

Conocido durante el siglo XIV como el Corral de los Naranjos, este rincón, no como sucede ahora, siempre estuvo abierto al público en el sentido más literal de la expresión, pues se trataba de una calle o plaza más de Sevilla. Aunque sí tenía algo especial, y es que oficiaba como un claustro.

Durante el Siglo de Oro español, el Patio de los Naranjos ejerció como centro de comercio y espacio de reunión. Aunque por aquel entonces no era oro todo lo que relucía y también se movían por entre estos Naranjos gente de mala vida. Y es que, hay que tener en cuenta que siendo un lugar sagrado dentro de la ciudad de Sevilla, era ajeno a la justicia civil.

Con el paso de los años el Patio de los Naranjos de Sevilla ha ido evolucionando y se han producido diversos cambios y transformaciones aunque quizás uno de los más importantes data de 1992, año desde que el Patio de los Naranjos está cerrado a la calle y forma parte de un recorrido turístico por la Catedral de Sevilla.

Interior del Patio de los Naranjos

La estructura del Patio está caracterizada por los arcos de herradura apuntada, que están apoyados en pilares y son cuadrados por su interior pero cruciformes por la cara más cercana al patio.

Para acceder al Patio de los Naranjos de Sevilla  se utiliza la conocida Puerta del Perdón, El frente de la puerta también cuenta con un conjunto escultórico elaborado en barro, obra de Miguel Florentín. San Pedro y San Pablo flanquean la puerta, coronada por un relieve sobre la expulsión de los mercaderes del templo.

Cuando la catedral era mezquita, este patio era el “shan” y si bien ha cambiado mucho debido a las varias restauraciones que se han llevado a cabo, aún se respira cierto carácter árabe, además de mantener una estructura a base de pilares responsables de aguantar los arcos de herraduras apuntados.

La distribución del Patio, tal y como la conocemos hoy en día es obra Félix Hernández.

Fue él quien decidió llevar a cabo pequeñas transformaciones como, por ejemplo, desplazar un poco la fuente central del patio, que, además, es la original de la mezquita.

En el Patio de los Naranjos de Sevilla también se encuentra la Puerta de la Concepción, una obra sin acabar cuando se construyó el templo, y que no se completó hasta 1.887. Fue el arquitecto Adolfo Fernández Casanova quien se encargó de diseñarla, ajustándose al estilo propio de la época: el gótico, pero también al resto del edificio para lograr cierta armonía con las partes construidas anteriormente.

En 2015 se llevó a cabo otra modificación en el Patio de los Naranjos. En concreto, se centró en la cara norte del cerramiento, es decir, aquella que toca con la calle Alemanes. Fueron cuatro años de restauración con los que se dejan a la vista la vieja fábrica de ladrillo, con junturas blancas, dotando al edificio de un color más claro en ese lado y haciéndolo así más similar al blanco almohade de sus orígenes.

De todas estas cuestiones podremos disfrutar durante la visita guiada a la Catedral de Sevilla y la Giralda, y además de verlos en persona, los podremos entender y darles así más sentido, gracias a las explicaciones de nuestro guía. No os la podéis perder, así que reservad ya y sacarle todo el provecho a vuestra escapada a Sevilla.

Ubicación del Patio de los Naranjos

El Patio de los Naranjos forma parte de la Catedral de Sevilla, por lo tanto, la única forma de visitarlo es con una visita a la propia catedral. Dicho recorrido tiene su punto final en el precioso Patio de los Naranjos.

La Catedral está en la Avenida de la Constitución

Su dirección exacta es: Av. de la Constitución, s/n, 41004 Sevilla

  • Horario

    • 11:00 a 15:00 h - Lunes
    • 10:30 a 18:00 h - Martes, Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado
    • 14:00 a 19:00 h - Domingo
  • Precio

    • General: 10 €
    • Estudiantes hasta 25 años y pensionistas: 5 €
    • Desempleados, discapacitados y menores de 14 años: Gratis
    • Lunes de 16:30 a 18:00 h: Gratis

    *Incluye visita a las sacristías, sala capitular, la Giralda, el tesoro y el Patio de los Naranjos 

Cómo llegar

  • Metro

    • Línea 1 - Parada "Puerta de Jeréz"
  • Bus

    • Líneas C1, C2, C3, C4, 5, 41, 42 - Parada "Jardines de Cristina"

Alrededores de la Catedral de Sevilla

Estando el Patio  en una de las zonas más céntricas de la ciudad, a su alrededor hay infinidad de puntos de interés turístico. Por ejemplo: el Real Alcázar, la Plaza del Triunfo, la Plaza del Cabildo, o la Plaza de Doña Elvira. Por algunos de estos puntos también pasan los guías de Buendia Tours con el free tour Sevilla Imprescindible.