España

Guia de viaje de

Madrid

Plaza de Tirso de Molina de Madrid

Las plazas han sido desde siempre un elemento imprescindible de pueblos y ciudades; es difícil, por no decir imposible, encontrar algún núcleo urbano, por pequeño que sea, que no disponga de al menos una plaza donde reunirse sus vecinos.

vista aérea de la plaza tirso de molina en madrid

La plaza es el espacio que da identidad y carácter a una ciudad, el que permite reconocerla y vivirla En cualquier viaje, por supuesto también y sobre todo, en nuestros días en Madrid, las plazas se convierten en visita imprescindible, dado su inmenso valor social.

Madrid esa gran ciudad llena de avenidas, calles, rincones, fuentes, monumentos y lugares que visitar cuenta, como no podía ser de otra manera, con cientos de plazas que, por uno u otro motivo, no dejan indiferente a ninguno de sus visitantes. Una buena manera de conocer la capital es, precisamente, recorriendo las plazas de Madrid que salpican el entramado urbano dotándola de personalidad.

La Plaza Mayor, la Plaza España, la Plaza del Sol o la Cibeles, son algunas de las plazas más emblemáticas y conocidas de Madrid; pero no las únicas.

Desde Buendía Tours, hoy os queremos hablar de una de las Plazas de Madrid menos nombradas. La Plaza Tirso de Molina que forma el límite norte del Barrio de Lavapiés. Uniros a nuestro Free Tour Barrios de Madrid, completamente en español, puede ser una buena opción para empezar a descubrir esta y otras plazas de Madrid. Junto a la Latina, la Plaza de Cascorro, el rastro o el Mercado de la Cebada, conoceremos en este tour gratis por los Barrio de Madrid, el porqué de su nombre, el origen de la plaza y, sobre todo, esta Plaza Tirso de Molina de Madrid nos permite conocer la vida de los Barrios de Madrid, el latir más auténtico y acompasado de Madrid.

Historia de la Plaza Tirso de Molina de Madrid

La Plaza Tirso de Molina de Madrid, de planta triangular, está situada sobre el solar del que fue durante 300 años el antiguo Convento de la Merced, fundado en 1564, en tiempos de Felipe II, por Fray Gaspar de Torres, y derribado durante la desamortización de Mendizábal en 1836.

Tras esto, la Plaza de Tirso de Molina de Madrid que hoy vemos, empezó a construirse en el 1840. Al frente del proyecto estuvo el Conde de Romanones y hasta 1939 llevó en nombre de Plaza del Progreso. Durante un tiempo también fue conocida como Plaza de Mendizábal, pero oficialmente nunca ostentó ese nombre.

Tras este ir y venir de nombre, la plaza adquirirá el nombre que hoy tiene: Plaza Tirso de Molina; dedicándosela a uno de los grandes dramaturgos del Siglo de Orofray Gabriel Téllez, más conocido como Tirso de Molina. Y es que, el escritor, fue uno de los frailes que vivió en el convento de la Merced donde enseñó teología, y cuya estatua adorna el centro de la glorieta.

Señalar además que en la Plaza de Tirso de Molina de Madrid tuvo su primer estudio de pintura el valenciano Joaquín Sorolla en 1889.

Pero si algo ha dado vida y prestigio a la plaza Tirso de Molina de Madrid es el actual Teatro Nuevo Apolo

Qué ver en la Plaza Tirso de Molina de Madrid: El teatro Nuevo Apolo

Introduzcámonos en la historia de este Teatro Nuevo Apolo de Madrid de la mano de Buendía Tours.

Fue en 1930 cuando los hermanos Patuel anunciaron su intención de levantar un nuevo teatro tras cerrar sus puertas el Viejo Apolo en la calle de Alcalá, para construir la sede de un banco. Tardaron dos años, pero el 10 de diciembre de 1932 se inauguraba el, llamado por entonces, Teatro Progreso, con la representación de la zarzuela La Verbena de la Paloma.

El edificio fue obra de los arquitectos Urosa y Saavedra Fajardo con un diseño entre pseudobarroco y art decó.

Aunque en un principio se proyectó para representaciones de zarzuela, en 1933 se proyectó la primera sesión cinematográfica, con la película muda “Chang” (“Campeón”), Como anécdota queremos señalaros que el precio de las entradas era de dos pesetas en butaca para la sesión de tarde, a las 6:30 h. y de una con setenta y tres en la noche, que comenzaba a las 10:30h.

Con la muerte del empresario Patuel tras la guerra y hasta el año 1982 El Progreso se dedicó principalmente a la proyección cinematográfica, con breves paréntesis teatrales. Actuando, entre otras compañías, las de Estrellita Castro (1946) o la del Teatro Nacional María Guerrero, dirigida por Luis Escobar (1948).

A partir de mediados de la década de los 80 fue ganando prestigio y en 1987 José Tamayo consiguió una sustanciosa subvención para reformar el local, pasando a llamarse Teatro Nuevo Apolo. En él se han venido representando musicales de la talla de Los Miserables, en su primera versión castellana; La naranja mecánica o Siete novias para siete hermanos, entre otras. En definitiva, el local ha servido para dar un carácter cultural a la plaza.

Cuando estemos organizando nuestro viaje a Madrid, una de las cosas a tener en cuenta como plan de ocio y como actividad que hacer en Madrid, puede ser, y de hecho será un gran plan, acudir a una representación del Teatro Nuevo Apolo. La oferta cultural en Madrid, no descansa. Siempre hay funciones, representaciones o musicales, para niños y para adultos, y el Teatro Nuevo Apolo es una garantía en este abanico de actividades. Os dejamos aquí el enlace del calendario de actuaciones del Teatro Nuevo Apolo para que podáis comprobar lo que os decimos y podáis incluir esta parada en vuestra escapada a Madrid.

La Plaza Tirso de Molina de Madrid hoy

Este espacio público en el centro de Madrid con planta triangular, que se prolonga hacia la calle de la Magdalena y la vecina plaza de Antón Martín, ha sido peatonalizado tras su última remodelación, instalándose en el lugar el primer mercado floral de la ciudad. 

El mercado de flores de la Plaza Tirso de Molina de Madrid está compuesto por ocho cubos de metal y madera de diseño moderno y está abierto todos los días del año. Cada uno de los puestos recibe el nombre del título de una obra de Tirso de MolinaMarta la Piadosa, La Beata enamorada, Amar por señas, Palabras y plumas, La celosa de sí misma, Sutilezas de amor, El amor y la amistad

Recorriendo las calles de Madrid es un placer desembocar de pronto en esta plaza para descubrir el colorido que le aportan las flores, plantas, ramos y decoraciones florales que la inundan y saborear sus fragancias al acercarnos.

Monumeto a Tirso de Molina de la Plaza Tirso de Molina en Madrid

Para darle aún más vida, a la de por sí vital Plaza de Tirso de Molina de Madrid, se han instalado además tres fuentes, en diferentes zonas. Una de ellas rodea la estatua de Tirso de Molina, se trata de una simple lámina de agua que además de decorar la escultura la protege contra las agresiones. La segunda fuente, próxima al teatro Nuevo Apolo, es una fuente también sencilla con chorros independientes que brotan del suelo; y por último, una fuente de carácter más lúdico compuesta por cinco elemento triples de surtidores verticales de agua.

Con todo ello esta plaza, está viviendo en los últimos años una segunda juventud y recuperando su sonrisa, gracias al proceso de modernización al que se la ha sometido. A lo que hay que añadir los nuevos locales de moda que están abriendo sus puertas, en feliz convivencia con sus características terrazas y floristerías.

Curiosidades de la Plaza Tirso de Molina de Madrid

Son muchas las anécdotas que rodean esta plaza y sus alrededores, desde Buendía Tours os hemos seleccionado algunas de las que nos han resultado más curiosas y divertidas para que las disfrutéis tanto como nosotros.

El Rosario de la Aurora

Existen varias teorías sobre el origen de la expresión: acabar como el rosario de la aurora, que se utiliza cuando prevemos que algo va a terminar de forma desastrosa. Una de ellas lo sitúa en Madrid, concretamente en esta plaza que hoy nos ocupa, pero en la época en que aún estaba ubicado en ella el convento de la Merced. En esos tiempos por allí pasaba una procesión muy famosa del Madrid de los Austrias que se llamaba el Rosario de la Aurora, salía de la capilla de la Virgen de la Aurora en la Iglesia de San Francisco el Grande y recorría medio Madrid cargando con 36 farolas doradas, enormes.

Al llegar cerca de la plaza pasaba por una calle muy estrecha que rodeaba el convento, en la cual un día se encontraron de frente con la procesión de la Virgen del Henar. Como ninguna de las dos quería ceder el paso a la otra, los cofrades se enzarzaron en una discusión que acabó a farolazo limpio. Dando origen a esta expresión que aún se sigue utilizando mucho en nuestros días.

La Leyenda de la Estación de metro Tirso de Molina de Madrid

Cuando los obreros que excavaban el subsuelo de la ciudad para construir la red de metro, llegaron bajo lo que había sido, hacía casi un siglo, el Convento de la Merced, se encontraron con una sorpresa que les hizo palidecer, al toparse con varios esqueletos en una de las paredes que estaban picando. Se trataba de los restos de los frailes que habían sido enterrados en su día en el pequeño y olvidado cementerio del convento.

Tras su descubrimiento, las autoridades no se ponían de acuerdo acerca de qué hacer con los restos humanos, así que optaron por dejarlos donde estaban, tras las paredes de los andenes de la estación, para después cubrirlas con azulejos. Así empezaron las leyendas sobre los extraños ruidos que la gente aseguraba escuchar en esta estación.

Con el tiempo, esta macabra anécdota fue cayendo en el olvido, pero el hecho es que más de 90 años después, los restos de los monjes siguen descansando a escasos metros de los miles de pasajeros que cada día transitan en la Línea 1 de metro de Madrid.

Ubicación de la Plaza Tirso de Molina

Su dirección exacta es: Plaza Tirso de Molina

Cómo llegar a la Plaza Tirso de Molina

  • Metro

    • Línea 1
  • Tren

    • Líneas C3 y C4
  • Bus

    • Líneas 26, 53, 65
  • Lugares ceranos

    • Real Colegiata de San Isidro y Nuestra Señora del Buen Consejo (400 m)
    • Plaza Mayor (500 m)
    • Mercado San Miguel (650 m)
    • Plaza del Sol (750 m)