Italia

Guia de viaje de

Venecia

Museo Hebreo de Venecia

Hubo un momento en la historia de Venecia, que la ciudad se convirtió en un punto amable del mundo. Un lugar en el que la convivencia era la norma y el gusto por la vida era la teoría, al margen de convencionalismos o políticas impuestas. En Venecia, sin más y por encima de todo, se vivía.

Entrada al Museo Hebraico de Venecia
Entrada al Museo Hebraico de Venecia

Por eso se daban cita diferentes culturas, diferentes religiones, diferentes formas de entender las prácticas, diversas maneras de orientar las andanzas del mundo. Pero también es cierto, que como en todos los cuentos, hay un momento en que las historias parecen tomar caminos propios y se alejan de los que se daba por hecho, formando capítulos propios que no eran los esperados. De alguna manera uno de estos capítulos es el que corresponde a los judíos de la Sereníssima. Y de esa misma alguna manera, es el capítulo de inicio del Museo Hebreo de la ciudad. Así que nuestra visita a este museo hebraico, quizá deba tener su inicio en ese capítulo que un día se escribió, pese a la propia Venecia…

Historia

Si tenemos prevista una visita al Museo Hebreo de la ciudad de Venecia, quizá no esté de más, a modo de pequeñas pinceladas, un poco de historia, sobre todo del entorno que le va a dar lugar. Es esta una pequeña historia que nos va a permitir, al menos, una ligera contextualización del museo que vamos a visitar.

Llegan los primeros judíos a la ciudad de Venecia en el siglo XV y, hay que decir, llegan en condiciones de igualdad y sin pretensión alguna, respetando, de hecho, todas las previsiones que el gobierno la República imponía en aquellos momentos. Sin embargo, la igualdad pretendida se va a ver seriamente limitada cuando un Decreto del Senado, en el año 1516, reducía su espacio a una isla de Cannareggio. En aquellos años en la ciudad fueron unos 700 los judíos obligados a trasladarse a esta esquina nordeste (y muy remota en aquellos momentos), de la ciudad. Por desgracia la historia a lo largo de sus capítulos, se ha encargado de irnos demostrando que los límites a la libertad suelen ser contagiosos y siempre suelen ir acompañados de más límites, nunca de menos. Y esto mismo pasó también en Venecia. Los judíos no sólo se van a ver confinados en la ciudad, sino que también se van a ver limitados en sus prácticas profesionales, quedando éstas limitadas al campo textil, al préstamo del dinero y al campo médico. Y así tuvo que ir configurándose la vida en un gheto que no hizo sino ir creciendo en número y en edificaciones. Y precisamente es esta necesidad de espacio para el número de judíos que iban habitando el gheto la que hace que aquí se den edificios muy altos, si se comparan con otros de la ciudad, no tenían espacio y debían levantar pisos en vertical y no en horizontal.

Que Napoleón demoliera las puertas del gheto cuando llega a Venecia en el año 1797 de poco va a servir porque casi a renglón seguido y de manera inmediata los austríacos lo vuelven a levantar.

Y sería la Unidad Italiana, ya en el siglo XIX, la que trae a esta comunidad de judíos la igualdad, la libertad y los derechos que de nuevo el ascenso del fascismo les vuelve a arrebatar. Durante el duro período de la II Guerra Mundial 247 judíos venecianos fueron deportados…solo volvieron 8.

Hoy hay alrededor de 30 judíos viviendo en este antiguo gheto.

Este de Venecia, fue el primer gheto de la historia y se le puso el nombre de ghetto, no persiguiendo la idea de segregación que siempre tuvo, sino porque aquí antes del gheto había existido una fundición de metal, getto en dialecto veneto.
 

El Museo Hebraico

La Scuola Canton, la Scuola Levantina, la Scuola Spagnola, la Scuola italiana y la Scuola Tedesca, son las cinco escuelas que se levantaron en el barrio judío de Venecia. En una de ellas, en la Scuola Tedesca, que se construyó en el año 1528, es donde está el Museo Hebreo. Esta Escuela, la Escuela Tedesca, fue levantada por judíos que provenían de Alemania.

Una vez en el Museo, la visita al mismo, ronda los distintos testimonios de la cultura y el arte que aquí confinados, fueron creciendo durante siglos, y así, podremos acercarnos a los mismos a través de los objetos de culto profanos y también paganos que se conservan del período que va entre los siglos XVII a XIX.

En el museo esta cultura hebrea se retrata con decoraciones preciadas, con muebles que en aquellos momentos cumplieron funciones más o menos sagradas, hay incluso ejemplares de contratos matrimoniales, plata plasmada en diferentes objetos y también de diferentes procedencias. Evidentemente y como parte muy importante de la tradición del pueblo hebreo, en el museo podemos encontrarnos varios ejemplos de rituales judíos.

Entre las paredes del Museo Hebreo, se decidió también dedicar un espacio a la historia y a la cultura propia de los judíos venecianos.

Recorriendo sus pasillos, otro de los puntos de interés que nos llamará la atención, será una sukkah que se construyó en el año 1821 para la “festa della Capanne”.

Es este Museo Comunitá Ebreica el que ofrece la posibilidad de visitar, además, 3 de las 5 sinagogas del barrio.
 

Ubicación del Museo Hebraico

Como tuvimos ocasión de comentaros, el Museo Hebreo está ubicado en el barrio judío de la ciudad, en el barrio Cannaregio, al Noroeste de Venecia.

Su dirección exacta es: Campo di Chetto Nuovo, 2902/b, 30121 Venecia

  • Horario

    Museo Hebreo

    • 10:00 a 19:00 h - 1 Jul a 30 Sep
    • 10:00 a 17:30 h - 1 Oct a 31 May

    Sinagogas

    • 10:30 a 17:30 h - 1 Oct a 31 May
    • 10:30 a 16:30 h - 1 Oct a 31 May
  • Precio

    Museo

    • General: 8 €
    • Reducida: 6 €
    • Menores de 6 años: Gratis

    Museo y sinagoga

    • General: 12 €
    • Reducida: 10 €

Cómo llegar al Museo Hebreo

  • Vaporetto

    • Líneas 1 y 2 - Parada "San Marcuola"
    • Líneas 41, 42, 51 y 52 - Parada "Ponte della Giuglie"