Historia del Descenso del Sella

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Sella
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Miércoles, 05/06/2020 - 11:59

Son muchos los lugares y los paisajes inolvidables que hay que ver si estamos pasando unos días en Asturias. Pero también es mucho lo que hay que hacer y, si nos ponemos a buscar, sin lugar a dudas una de las que no podemos pasar por alto es hacer el descenso del Sella.

Como sabéis son muchas las actividades y visitas que desde Buendía Tours os ofrecemos, pero una de nuestras favoritas es el descenso. Es una “aventura” que hacen todos los asturianos y las asturianas, al menos, una vez en la vida. Es ideal para pasar un día con la familia o con amigos, los niños disfrutan desde el primer momento y hasta el último, el paisaje asturiano nos acompaña durante todo el recorrido… ¿podemos pedir más?

El Descenso del Sella: la actividad que hay que hacer en Asturias

Salida del Descenso del Sella con gente en la orilla animando en Arriondas, Asturias
Salida del Descenso del Sella con gente en la orilla animando

Desde su origen, gracias al querido y recordado Dionisio de la Huerta, el descenso del Sella no ha hecho otra cosa que traer alegría al Principado y a todos los que, de una manera u otra, disfrutan de esta fiesta. Es una prueba deportiva de reconocimiento mundial si, y también es una fecha a la que volver siempre. Los días de “Las piraguas” son sagrados para habitantes del concejo, para los asturianos y para muchos, muchísimos visitantes que esos días llenan los restaurantes, bares, calles, hoteles apartamentos y hostales de las poblaciones cercanas.

Si venís a Asturias, hay que ir al Sella. Si vuestro viaje coincide con el Descenso Internacional… ¡hay que ir a piraguas!

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¿Cómo empezó el descenso del Sella?

Esto que hoy tiene tanto prestigio, tanto deportivo como social, comenzó siendo una excursión de unos amigos. En el año 1929 Dionisio de la Huerta convenció a algunos de sus amigos para cubrir en piragua el tramo del río Sella que unía Coya con Infiesto. Esta fue solo la primera aventura de estos improvisados piragüistas, pero fue la que dejó plantada la semilla de una de las pruebas más importantes del mundo en descenso de ríos.

Tras este primer intento, volvieron al río para cubrir Arriondas y Ribadesella. Estas excursiones eran objeto de numerosas paradas para reparar las piraguas, para descansar o para comer. Pronto estas anécdotas salieron del círculo de amigos de Dionsio de la Huerta y pasaron a ser tema de conversación de casi todo el concejo.

Fue en el año 1930 cuando se cubrió por primera vez el trayecto Coya y Arriondas, y apenas dos años más tarde quedaron fijadas, definitivamente y hasta hoy, la salida y la meta del descenso: Arriondas y Ribadesella. En 1951 se inscriben por primera vez países extranjeros en la prueba, italianos, portugueses y franceses y en 1953 llega el primer equipo desde América, el equipo cubano.

De excursión a prueba internacional, el Descenso del Sella es una de las actividades que no os podéis perder en Asturias.

Piragüeros de fiesta en la salida del Descenso del Sella con un cartel cómico en Arriondas, Asturias

Las Tradiciones del Descenso del Sella

El Descenso Internacional del Sella que se celebra en Asturias el primer sábado de agosto (después del día 2) está ligado, ya de por vida a la Fiestas de las Piraguas. Esta fiesta, considerada de interés turístico, hace que se cuelguen los carteles de “completo” en prácticamente la totalidad de los alojamientos de Arriondas y sus alrededores. Es un día alegre y festivo que tenéis que acercaros si coincide que estáis en Asturias mientras se celebra.

Veréis como se toman las calles, literalmente, como todos los lugares rebosan alegría y  como la música de las gaitas lo llenan todo. Os sorprenderán los Tritones del Sella y os uniréis a ellos de mil maneras…¿Qué que son los tritones del Sella? Pues una suerte de animadores de lujo que cada año, en el tren fluvial llegan a Arriondas para animar a los asistentes y para despejar el cauce del río antes de la carrera. Son inconfundibles, llegan vestidos de falda de flecos marrón y camiseta amarilla ellos y de blanco, verde o rojo ellas. ¿Todas? No, todas no, si os fijáis veréis que una de las “tritonas” viste de azul, es la Reina de los Tritones, y es el ejemplo de la perseverancia de las mujeres de la región por querer formar parte de este divino grupo. Tan perseverantes fueron que se cuenta que un año, esperaron el pase del tren fluvial que llevaba a los tritones a Arriondas armadas de razones ¡y de gatos! a éstos últimos los lanzaron a los vagones que iban descubierto y… ese año los dioses del mar llegaron a su destino llenos de arañazos y magulladuras.

Las coronas de flores al cuello, los trajes típicos de asturiana y las monteras piconas, son parte de los vestidos con los que los habitantes siguen honrando este día.

Y no hay tradición mayor este día que el Pregón del Sella. Muchos han sido los pregoneros y pregoneras famosos e importantes que cada año llevan al río su pregón. Es antes del inicio del Descenso y todo tiene una cosa en común: no hay pregón que no lleve el “Himno de las Piraguas” y es uno de los momentos más emotivos del día.

“HIMNO DE LAS PIRAGUAS”

Guarde el público silencio

y escuche nuestra palabra.

 De orden de Don Pelayo

después de medir las aguas,

presidiendo el dios Neptuno

los actos de esta olimpiada,

con las novias, los tritones,

el cañón, los centauros y Pialla...

nuevamente se autoriza, en Arriondas,

la carrera de piraguas.

Y cuando demos los vivas

que el reglamento nos manda,

contesten todos a coro,

enronquezcan las gargantas,

que es fiesta de toda Asturias.

Más si alguno tiene cerca

una chavalina guapa,

que no la pierda de vista

ni deje de vigilarla;

y, si de veras le gusta,

comience ya a enamorarla,

porque es tradición que en Llovio,

al final de esta jornada,

cuando de las siete en punto

resuenen las campanadas,

a las mozas que lo quieran y se dejen,

Don Pelayo da permiso

para poder abrazarlas.

Y si luego, andando el tiempo

vamos al cura y nos casa,

con los neños que tengamos

vendremos a las Piraguas

con los collares de flores

y las monteras terciadas,

que no hay fiesta más alegre,

ni más movida y galana,

ni con más bello paisaje,

ni esencia más asturiana.

Cantadlo con toda el alma,

que resuene en todo el valle,

 

¡Asturias Patria Querida!

el himno de las Piraguas.

 

Vivid cada una de estas tradiciones como si fueran vuestras, nada le gusta más a un asturiano que tender los brazos a todos aquellos que quieran disfrutar igual que ellos. Es un pueblo de verdad y de verdad abraza. Pero una cosa, esencial para este día y para todo lo que rodea al Descenso. Lo que vemos en el río no son barcas, ni canoas, ni kayaks, ¡son piraguas!