Le bajé una estrella a calidad porque en mi caso tuve la poca suerte de sentarme entre un grupo de italianos que no comprendían español y que estaban inquietos en el autobús por esa causa.
Para el futuro, mi sugerencia es que la guía se siente junto a su grupo para que les traduzca y les resuelva sus inquietudes.
Ya en tierra todo cambió, por dicha.