República Checa

Guia de viaje de

Praga

Palacio Real de Praga

Conforme lleguéis a Praga, desde el primer paseo y, casi desde cualquier dirección que empecéis a recorrer la maravillosa ciudad, veréis en la altura un castillo. Igual que en los cuentos. Y como en los cuentos, los castillos son importantes. Los castillos siempre tienen algo que contar. Pues bien, en Praga el Palacio Real (que es en fondo ese castillo) es importante y tiene algo que contar.

Palacio Real de Praga

Ya os habréis dado cuenta que este Palacio Real es una de las visitas que hay que hacer en Praga y para que no os perdáis nada de este enclave y para que aprovechéis la visita al máximo, de principio a fin, en Buendía Tours os animamos a conocerlo con nuestra visita guiada al Castillo de Praga (entrada incluida), ¡la mejor manera de disfrutar de lo mejor de Praga!

Historia del Palacio Real de Praga

Este espléndido Palacio Real de Praga se encuentra situado dentro del conjunto de edificios que conforman el Castillo de Praga. Situado junto a la Catedral de San Vito, ha sido residencia de Reyes y Príncipes hasta el siglo XVI. Fundado en el siglo IX, visitar el Palacio Real de Praga es como remontarse cientos de años en la historia.

Hacia el año 1135, el rey Sobeslav reconstruyó el palacio original convirtiéndolo en un sólido palacio de piedra de estilo romanesco, de cuyos tiempos se conservan algunos restos en el subsuelo.

El palacio estuvo desierto durante ochenta años en el  tormentoso siglo XV (el período husita). Después de 1483, el rey Vladislav Jagiello llegó al trono y comenzó la última reconstrucción a gran escala del palacio.

Después del catastrófico incendio de Praga de  1541 se construyeron nuevas viviendas en la parte oeste del palacio. Durante la II Guerra Mundial el preciado tesoro de las Joyas de la Corona fue guardado aquí por temor a los bombardeos aéreos. Durante el siglo XX ha sido objeto de varias reconstrucciones y en 1993 se adaptó para exposiciones de arte creativo.

En el interior del palacio se  encuentran tesoros de incalculable valor, no solo en objetos sino también en las propias salas en las que se divide el edificio, como el Dormitorio del Rey, el Salón de Vladislav, la Escalera del Jinete o la Sala del Palacio románico, entre otros.

Qué ver en el Palacio de Praga

Además de disfrutar del maravilloso complejo palaciego que es el Castillo de Praga, la visita al Palacio Real de Praga nos mostrará, entre otras cosas, los siguientes lugares:

El Salón Vladislav del Palacio Real de Praga

Una de las salas más impactantes del Palacio Real de Praga es el Salón Vladislav, construido entre 1493 y 1502 por Benedict Ried. Posee una gran bóveda. Tiene magníficas vidrieras renacentistas y gracias a su amplitud, se utilizaba para festejos durante las coronaciones de nuevos reyes, torneos de caballeros, bailes o como mercado de objetos valiosos. Los caballeros accedían al salón para los torneos montados en sus caballos y lo hacían por unas escaleras especiales, llamadas Escalera de los Jinetes, construidas especialmente para tal fin.

El Salón Vladislav todavía cumple en parte la función del estado: las elecciones del presidente de la República Checa y las reuniones ceremoniales relacionadas con días importantes en la vida de este país todavía se llevan a cabo en él.  La galería de observación en la pared sur del Salón Vladislav ofrece unas espectaculares vistas de Praga.

La Sala de la Dieta en el Palacio Real de Praga

La Sala de la Dieta del Palacio real de Praga era como se llamaba el Parlamento, decorada con cuadros de los antiguos reyes de bohemia.

Iglesia de Todos los Santos en el Palacio Real de Praga

La iglesia de Todos los Santos del Palacio Real de Praga fue construida por Petr Parler en el sitio de la capilla del palacio románico, también consagrada a Todos los Santos. Esta capilla fue construida en el siglo XIV por Carlos IV. Según antiguas fuentes, la iglesia estaba magníficamente decorada a la manera de Saint Chapelle en París. Sin embargo, después del gran incendio de 1541, solo quedaron sus paredes periféricas. Guarda los restos de San Procopio y solo está abierta al público durante los oficios religiosos y conciertos.

Ala Ludwig

Desde un extremo del Salón Vladislav encontramos un ala que se abre de manera perpendicular a éste, cuyo nombre es Ala Ludwig, haciendo honor al hijo del rey Vladislav. Esta zona del Palacio tiene una importancia histórica, ya que allí se produjo la segunda de las famosas defenestraciones de Praga, una de las historias y una de las leyendas que recorren Praga, que ilustrará nuestro guía durante la visita guiada, en español, por el Castillo de Praga (entrada incluida), y que no os querréis perder. En este ala se encontraban también las dependencias de la Cancillería.

Una curiosidad es la existencia de un paso elevado que conecta el palacio con el Oratorio Real de la Catedral de San Vito. A pesar de la escasa distancia existente entre ambos edificios, los reyes preferían usar este paso para acceder al interior del edificio religioso.

Y no hay que olvidar, dentro de las cosas que hay que ver en el Palacio Real es el cambio de guardia, todos los días, con una puntualidad militar, a las 12.

El Palacio Real de Praga, es una lección de historia. El silencio que reina hoy en estas estancias contrasta con los dramáticos acontecimientos que han tenido lugar en él.

Ubicación del Palacio Real de Praga

El Palacio Real de Praga se ubica dentro del complejo palaciego del Castillo de Praga.

Su ubicación exacta es: Pražský hrad, Hradčany, 119 08 Praha 1, Chequia

Cómo llegar

  • Tranvia

    • Línea 22 - Parada "Prazsky Hrad"